jueves, 24 de marzo de 2011

Ética (Baruch Spinoza 1632-1677)

Proposición IX

"El Alma, ya en cuanto tiene ideas claras y distintas, ya en cuanto tiene ideas confusas, se esfuerza en perseverar en su ser con una duración indefinida y tiene conciencia de su esfuerzo.

Demostración

La esencia del Alma está constituida por ideas adecuadas e inadecuadas; por consiguiente, el Alma se esfuerza en perseverar en su ser cuanto tiene unas y otras ideas; y esto, con una duración indefinida. Puesto que, por otra parte, el Alma por las ideas de las afecciones del Cuerpo, tiene necesariamente conciencia de sí misma, tiene conciencia de su esfuerzo.

Escolio

Este esfuerzo, cuando se relaciona sólo con el Alma, se llama Voluntad; pero, cuando se relaciona a la vez con el Alma y con el Cuerpo se llama Apetito; éste no es, pues, otra cosa que la esencia misma del hombre y de la naturaleza de dicha esencia; se sigue, necesariamente, lo que sirve para su conservación; así, el hombre es determinado a realizarlo. Además, no hay diferencia alguna entre el Apetito y el Deseo; únicamente, el Deseo se relaciona generalmente en los hombres, en cuanto tienen conciencia de sus apetitos y puede, por esta razón, definirse de este modo: el Deseo es el Apetito con conciencia de sí mismo. Queda, pues, establecido que no nos esforzamos en nada, ni queremos, ni apetecemos o deseamos cosa alguna porque la juzgaremos buena, sino que, por el contrario, juzgamos que una cosa es buena porque nos esforzamos hacia ella, la queremos, apetecemos y deseamos.
(...)

Proposición XI

Si alguna cosa aumenta o disminuye, secunda o reduce la potencia de obrar de nuestro Cuerpo, la idea de esta cosa aumenta o disminuye, secunda o reduce la potencia de nuestra Alma.

Escolio

Hemos visto que el Alma, cuando es pasiva, está sujeta a grandes cambios y pasa tan pronto a una perfección mayor como a otra menor; y estas pasiones nos explican las afecciones del Gozo y de la Tristeza. Por Gozo entenderé, por consiguiente, una pasión por la que el Alma pasa a una perfección más grande. Por Tristeza, una pasión por la que pasa a una perfección menor. Llamo, además, la afección del Gozo relacionada a la vez con el Alma y con el Cuerpo, Placer o Alegría; la de la Tristeza, Melancolía o Dolor. Es preciso advertir, sin embargo, que el Placer y el Dolor se relacionan con el hombre cuando una parte de él es afectada más que las otras; La Alegría y Melancolía, cuando todas las partes son igualmente afectadas. (...) Hemos demostrado, en fin, que la potencia del Alma con que ésta imagina las cosas y se acuerda de ellas, depende también de que el Alma envuelva la existencia actual del Cuerpo. De donde se deduce que la existencia presente del Alma y su potencia de imaginar son destruidas tan pronto como el Alma cesa de afirmar la existencia presente del Cuerpo. Pero la causa por que el Alma afirma la existencia del Cuerpo, no es que el Cuerpo haya comenzado a existir; por la misma razón, no cesa de afirmar la existencia del Cuerpo porque éste cese de ser, sino que esto proviene de otra idea que excluye la existencia presente de nuestro Cuerpo, y, por consiguiente, la de nuestra Alma, y que es, por tanto, contraria a la idea que constituye la esencia de nuestra Alma." 

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