lunes, 19 de marzo de 2012

El problema del tiempo (John Alexander Gunn 1896-1975)

"Los sucesores inmediatos de Kant se colocaron en la posición en que todo gran pensador deja a quienes vienen inmediatamente después de él, la posición de tener que explicarlo. Ésta no podía ser tarea fácil, y hubo quienes consideraron que el principal objetivo de Kant era una cosa, mientras algunos insistían en que era otra diferente. Aunque él esbozó su propia crítica, su enunciación de los problemas se mantuvo como el rasgo dominante del pensamiento posterior, no sólo en Alemania sino también en Francia y Gran Bretaña. Además de las críticas de Trendelenburg y Ueberweg (los pensadores más vigorosos del siglo XIX), todos tuvieron algo que decir con respecto a su actitud frente al problema del Tiempo.
(...)
Schopenhauer, en su obra El mundo como voluntad y representación, estableció veintiocho proposiciones o praedicabilia concernientes al Tiempo:

1. Hay sólo un Tiempo, y todos los tiempos diferentes son parte de él.
2. Los tiempos diferentes no son simultáneos, sino sucesivos.
3. El Tiempo no puede ser pensado, pero todo puede pensarse acerca de él.
4. El Tiempo tiene tres divisiones: el pasado, el presente y el futuro, las cuales constituyen dos direcciones y un centro de diferencia.
5. El Tiempo es infinitamente divisible..
6. El Tiempo es homogéneo y un continuum, o sea que ninguna de sus partes es diferente del resto ni está separada de él por nada que no sea tiempo.
7. El Tiempo no tiene principio ni fin, pero todo principio y todo fin están en él.
8. Contamos en virtud del Tiempo.
9. El ritmo está sólo en el Tiempo.
10. Conocemos las leyes del tiempo a priori.
11. El Tiempo puede ser percibido a priori, aunque sólo en la forma de una línea.
12. El Tiempo no tiene permanencia, pues pasa en cuanto está en un sitio.
13. El Tiempo nunca reposa.
14. Todo lo que existe en el Tiempo tiene duración.
15. El Tiempo no tiene duración, pues toda duración está en él, y es la persistencia de lo que es permanente en contraste con su incesante curso.
16. Todo movimiento es sólo posible en el tiempo.
17. La velocidad está, en espacios iguales, en proporción inversa con el tiempo.
18. El Tiempo no es mensurable directamente por sí mismo, sino sólo indirectamente por el movimiento, el cual está a la vez en el espacio y en el tiempo; el movimiento, pues, del sol y del reloj mide el tiempo.
19. El Tiempo es omnipresente. Cada parte del tiempo está en todo sitio, es decir en todo espacio a la vez.
20. En el tiempo tomado en sí mismo, todo estaría en sucesión.
21. El Tiempo hace posible el cambio de accidentes.
22. Cada parte del tiempo contiene a todas las partes de la materia.
23. El Tiempo es el principio de individualización.
24. El "ahora" no tiene duración.
25. El Tiempo en sí mismo es vacío y sin propiedades.
26. Cada momento está condicionado por el momento precedente, y es sólo porque este último ha dejado de ser. (Principio de razón suficiente de la existencia en el tiempo.)
27. El Tiempo hace posible a la aritmética.
28. El elemento simple en aritmética es la unidad.

Schopenhauer coincide con Kant en que el tiempo es una forma esencial de toda experiencia, y lo llama "la forma primera y más esencial de todo conocimiento o la forma del sentido interno". Elogia a Kant por colocar sus investigaciones sobre el tiempo y el espacio en primer plano dentro de su obra, pues "a la mente especulativa se le presentan estas preguntas antes que otras: ¿qué es el tiempo? ¿Qué es aquello que consiste en mero movimiento sin nada que lo mueva?". Él mismo considera que el tiempo es enteramente dependiente del sujeto y, como una "prueba suficiente" de esto, cita el hecho de que es imposible para la mente pensar en el tiempo, pero sí puede pensar a las cosas en el tiempo. Así como la geometría reposa sobre la intuición pura o percepción del espacio, el cálculo reposa sobre la percepción del tiempo. "Todo cálculo –argumenta– consiste en la afirmación repetida de la unidad. Sólo con el propósito de saber siempre       cuántas veces hemos afirmado ya la unidad, la marcamos cada vez con una palabra distinta: éstos son los numerales. Ahora bien: la repetición es sólo posible a través de la sucesión. Pero la sucesión –o sea, uno tras otro– depende directamente de la intuición o percepción del tiempo. Es una concepción que sólo puede ser comprendida por medio de éste; y, por tanto, el cálculo también sólo es posible por medio del tiempo". Se refiere al criterio de Aristóteles sobre el tiempo como "el número del movimiento", y a su doctrina de que si el alma no fuese, tampoco el tiempo podría ser. "Si la aritmética no tuviese esta pura intuición o percepción del tiempo como su fundamento, no sería una ciencia a priori y, por lo tanto, sus proposiciones no tendrían infalible certeza". Dice Schopenhauer que "en el tiempo, cada momento está condicionado por el precedente. La base de la existencia, como ley de consecuencia, es simple, pues, porque el tiempo sólo tiene una dimensión, y ninguna multiplicidad de relaciones puede darse en él. Cada momento está condicionado por el precedente; sólo a través de este último podemos alcanzar al primero; sólo porque el último fue, y ha transcurrido, el primero ahora existe..."
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